Desempleo y diversidad funcional

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Muy buenas, por aquí ando de nuevo, consciente que tengo entradillas que terminar pero hoy tengo la necesidad de publicar esta entrada.
Todo empezó en twitter, hablando del empleo y de la red social LinkedIn, una colega, Patricia Carrascal, otra persona y yo. Cuando yo dije que por nuestra diversidad funcional se nos cerraban muchas puertas a la hora incluso de la entrevista de trabajo, esta persona que forma parte de la web de Iberestudios se interesó y me pidió que escribiera un artículo contando nuestra situación, que lo publicarían. ASí que eso mismo hice y se lo mandé.
Hoy mi artículo ha sido publicado y yo aprovecho la ocasión publicitándolo por aquí. Asimismo quiero expresarles mi agradecimiento por darme la oportunidad de visibilizar un poco más la situación en que nos encontramos mucha gente con diversidad funcional, a través de su web. Ojalá que este artículo pueda ayudar aunque sea un poquito a hacer que esto cambie.
Debajo pego el artículo propiamente dicho pero si queréis, podéis visitarlo a través del link de más arriba, así nos beneficiamos mutuamente la web de iberestudios con más visitas y yo por haberme publicado el artículo ;).
Espero que os guste y también espero vuestros comentarios, ya sea por aquí o en la propia web donde ya se ha escrito. Sean críticas, sugerencias, etc siempre y cuando sean constructivas que las destructivas las llevo muy mal :).
 

Hoy en día, encontrar empleo es en si una tarea titánica, y si además pretendemos alcanzar el éxito total, entendido como trabajar en lo que
queremos, estamos hablando casi de un imposible. La crisis, aunque suene a argumento algo trillado, está haciendo que sea aún más complicado si cabe, el
hecho de encontrar un trabajo, cualquier trabajo.
¿Qué pasa si además, nos centramos en colectivos específicos como el de la gente con diversidad funcionald? Pues que la cuestión se agrava aún más
 
Somos más de 3,8 millones de personas con alguna diversidad funcional reconocida. De ellos, más de la mitad somos mujeres. según la “ENCUESTA SOBRE DISCAPACIDAD”
realizada en 2008 y presentada en noviembre de 2009, hay 1,48 millones de gente con diversidad funcional en edad laboral de los cuales, hay activos 526000.
El empleo es superior en los hombres que en las mujeres en un 10% y la gente con mayor porcentaje de empleo son quienes tienen deficiencias visuales y
auditivas en contraposición de los que tienen limitaciones en el aprendizaje, que es el grupo con menor porcentaje de empleo. Así pues, vemos que el género
también pesa para las mujeres con diversidad funcional ya que suelen tener mayor dificultad para encontrar un empleo remunerado que las mujeres en general
y que los hombres discapacitados.
La diversidad funcional es un término bastante novedoso que está empezando a usarse como sustituto del término de discapacidad, donde se suprime el hecho
de la carencia de capacidades por una diversidad en la manera de vivir y actuar. La diversidad funcional es un concepto heterogéneo ya que encontramos
muchos tipos en ella: gente con diversidades funcionales físicas, sensoriales, intelectuales… y dentro de estas categorías, hallamos subcategorías más
específicas.
 
Recuperando el tema laboral, si nos fijamos bien, en el ámbito de la discapacidad, cuando hablamos de quienes sustentan el mayor porcentaje de empleo, hablamos
de personas con deficiencias visuales y auditivas, es decir, que su capacidad visual y o auditiva se ve mermada en algún grado. ¿Por qué estoy recalcando
esto? Porque hay que distinguir entre las personas deficientes auditiva y visualmente, con las personas sordas y ciegas totales.
Según estudios, los ciegos españoles son de los que menos desempleo sufren y eso tiene una explicación y viene dada por la ONCE. El mayor volumen de empleo
que genera esta organización es a raíz de la venta del cupón. En este trabajo hay actualmente unos 19000 vendedores, esta cifra es menor a años anteriores
dada la disminución de ventas y por tanto de vendedores. También afecta que los cupones y productos ONCE ya no solo se pueden adquirir gracias a los vendedores
de la ONCE, sino también en bares, estancos y gasolineras. Asimismo es reseñable que esta organización, tiene preferencias en cuanto a la contratación
por gente con deficiencias visuales más que por ciegos totales, arguyendo que los primeros, tiennen “mayores capacidades” para desplazarse por distintos
lugares y por tanto aumentar las ventas.
He aquí donde quería llegar cuando hice especial hincapié en la distinción entre sordera y ceguera totales y deficiencias auditivas y visuales. Las empresas
no suelen contratar a sordos y ciegos totales por el desconocimiento de nuestras capacidades. Asusta mucho el hecho que necesitemos de adaptaciones concretas
para poder trabajar, pero eso no significa que no podamos desempeñar igualmente bien nuestro trabajo.
 
Entrando en mi caso particular, soy una chica ciega total que lleva 9 meses buscando empleo sin éxito. Soy licenciada en psicología y tengo un master en
estudios interdisciplinares de género. Con esto quiero decir, que soy una persona con formación pero me encuentro que por mi diversidad funcional, se me
cierran muchas puertas, no digo todas porque en el inicio de este artículo ya comenté que la crisis también está causando estragos pero sí que es cierto
que en cuanto las empresas se percatan de mi ceguera, no me dan la oportunidad siquiera de una entrevista.
¿Cómo puedo afirmar esto? Pues por dos motivos, uno porque en mi currículum puse que tengo certificado de discapacidad y he comprobado que gente también
con diversidad funcional que no lo ha puesto ha sido llamada para entrevistas y otro, porque alguna vez me han llamado empresas interesadas en mi perfil,
pero en el momento que me han preguntado sobre mi diversidad funcional y les he dicho que es ceguera total, me han dicho que ya me llamarían y nunca más
se supo.
Estas experiencias me llevan a pensar que es mejor borrar de mi CV el hecho de mi ceguera y así almenos tener el derecho que tiene todo el mundo de la oportunidad
a la entrevista, a que me conozcan en persona y entonces, puedan juzgar con conocimiento de causa si yo soy válida o no para el trabajo que la empresa
oferte.
En todo este tiempo que llevo de búsqueda activa de empleo, solo he tenido una entrevista presencial y ha sido en un centro especial de empleo, es decir,
que no les es ajeno para nada el mundo de la diversidad funcional. Y la entrevista, era para un trabajo que no tiene que ver con mi formación.
Sinceramente, estaría contenta si me contrataran, lo que quiero decir, es que casi no tenemos opciones. Para la mayoría de ciegos, que es el colectivo que más conozco, la telefonía y la venta del cupón son las opciones más extendidas. Ambos son trabajos como cualquier otro, pero es una lástima que se nos
limite a esas opciones por prejuicios y desconocimiento, cuando estamos capacitados para realizar también otros muchos trabajos
 
Me gustaría que este pequeño artículo sirva para contribuir a visibilizar el estado de tanta gente que se encuentra en mi misma situación y animar a quienes
lo lean a perder el miedo a lo desconocido y a ser más curiosos, que además es un rasgo natural del ser humano, y preguntarnos y acercaros a nosotros,
que a la mayoría no nos importa resolver vuestras dudas y creo que puede ser una fuente de enriquecimiento para ambas partes. Construyamos entre todos
una sociedad abierta e inclusiva para todas las personas que en ella vivimos.

Núria Azanza, licenciada en psicología, especializada en igualdad de género.

La gran aventura del desempleo

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¡Hola!
Como habréis visto, y si no os lo digo, este post está categorizado como “desahogos”, esto es que si esperábais un post de divulgación, informativo o algo por el estilo, esta categoría no es la más adecuada.
Todos necesitamos alguna vez soltar lastre, y además es bueno hacerlo y no quedárselo dentro, más que nada por lo insano del hecho en si, así que aquí voy con mi primer desahogo del año.

Por suerte, ahora ya no es así o almenos no tan acusado, pero en la época en la que yo terminaba bachillerato, si no te metías en la universidad, para la mayoría de famílias era poco menos que un fracaso total en tu educación, si no estudiabas una carrera, no podrías llegar a ser nadie en este mundo ni aspirar a un buen trabajo.
Cierto es que en mi caso, tuve la “suerte” de que lo que yo quería estudiar, era una carrera, o almenos ¡una de las opciones! porque estaba entre psicología y criminología y como la segunda no estaba homologada pues… digamos que fue descartada automáticamente.
la cuestión es que no fue fácil sacarme la licenciatura, ya sea por mis propias presiones por lo exigente que soy, por las presiones externas, por diversos acontecimientos que fueron dándose en mi época de universitaria, etc. Pero al final, logré licenciarme.

Una vez licenciada, me di cuenta de varias cosas: una, de que en las carreras a duras penas aprendes nada, almenos en lo que se refiere a la práctica que a fin de cuentas, es lo que te exigen en los trabajos, experiencia, experiencia y experiencia, y otra, que ahora si no te especializas en nada, casi que la carrera no sirve, así que empecé a mirar postgrados y masters y efectivamente encontré uno que me encantaba y se adecuaba a lo que yo pretendía y pretendo ser a nivel profesional. El master es en estudios interdisciplinares de género, así que me fui a madrid que es donde se impartía.
He de confesar, que además escogí ese master a parte de lo interesante que resultaba para mí, porque así podía irme a vivir a madrid con mi pareja, Juanjo @kastwey y comprobar que tal era esto de la convivencia, si nos iba a ir bien o nos íbamos a matar en una de ésas… por lo pronto como veis, ambos seguimos vivos dando la brasa por los mundos 1.0 y 2.0 (sonrisa).

Bien, sin querer hacer de este post una breve historia de mi vida, que casi ya lo parece, os diré que hice el master y lo terminé y ¡AQUÍ EL QUIT DE LA CUESTIÓN! empezar a buscar empleo. sinceramente, es totalmente desmoralizador que después de que te metan en la cabeza y te presionen para sacarte contra más títulos posibles, no encuentres nada de nada, o lo que hay, ni por asomo se parezca a lo que tú soñabas cuando hacías la carrera, asignaturas que odiabas y decías: “bueno! todo sea porque realmente quiero ser psicóloga y esta asignatura de **** solo es un pequeño paso que hay que superar para alcanzar mi objetivo”.

Sé que llevo poco tiempo buscando pero lo que veo, hace que me frustre, me entre la impotencia y hasta tenga pesadillas en que mi CV es descartado! (totalmente verídico) y me planteo en qué mundo vivimos, ¿cómo puede ser que la vida cada vez sea más cara y los sueldos cada vez parezcan más un mal chiste que una realidad?.
¿Cómo pueden pretender que una persona se independice si he visto trabajos donde se piden a diplomados o licenciados ofreciendo sueldos brutos de menos de 1000€ al mes?, cuando los alquileres de un piso como muy poco, están en las grandes ciudades a casi 500€. O como comentaba algo más arriba, que te pidan no sé cuantos años de experiencia…, ¡experiencia de qué! si nadie te la ofrece, ni siquiera casi en las carreras ni especializaciones, de donde te la sacas? es un pez que se muerde la cola.

Así que aquí seguimos, buscando ofertas y más ofertas ya de lo que sea, al final todo se reduce a poder ganar dinero para sobrevivir, olvídate de eso de poder encontrar el trabajo de tus sueños donde puedas disfrutar con ello.
Y no me voy a meter ya con el tema de la diversidad funcional, que por azares de la vida, resulta que entre tanta otra gente, a mí también me ha tocado. Si ya es difícil para todas y todos encontrar un trabajo, mucho más lo es para alguien con diversidad funcional y ya puestos, mujer. Ya sé que hay algunos puestos reservados pero vaya… mirad en las bolsas de empleo especializadas y decidme si veis muchos de psicóloga o especialista en género o de tantas otras carreras que hemos hecho.
De todos modos supongo que es lo que hay, tanto si eres una persona con diversidad funcional como si no, la oferta es la oferta y todas y todos los que buscamos empleo, lo tenemos negro negro en estos tiempos. Ojalá esta situación cambie pronto.

¡Hasta la próxima!