The Viking’s Mama

En el primer cumpleaños de mi pequeño vikingo, quiero presentaros un proyecto en el cual ya llevo embarcada un tiempo y del que estoy muy ilusionada. Se trata de The Viking’s Mama
Es un blog donde pretendo que de la mano del pequeño Eric viváis junto a nosotros nuestras aventuras y experiencias. Tengo muchas ganas e incluso la necesidad de contar al mundo mis vivencias, sentimientos, reflexiones… como mamá y de ahí esta idea que espero que os guste y os animéis a seguir.

Asimismo The Viking’s mama tiene su cuenta en twitter @vikings_mama ¡Ya estáis tardando en haceros followers! 🙂

No quiero despedirme sin antes agradecer a todos los que de algún modo estáis ahí y me comentáis cositas siempre que lanzo mis #babytweets y mis #babyfacts.
Y en especial quiero agradecerle a Raül J Roca el que haya puesto bonita nuestra nueva casa (¡El logo es precioso!)
A @quetzatl_ y a @viernescilla por mostrar tanto entusiasmo e interés en mis historias de mami primeriza, mandarme artículos, contarme sus experiencias o las de sus amigos y ser los primeros en comentarme que les encantaría leer en un blog lo que vamos viviendo.
Y como no a mi Juanjo porque junto a él me he convertido en mamá vikinga y tenemos a nuestro maravilloso y mágico bebé.

Hasta la próxima y ¡abrazos vikingos!

MAMA

Mama, una palabra tan vital en cualquier idioma, cuatro letras que lo son todo para mí cuando las dice mi bebé, mama de alegría, amor, ternura, mama de miedo, pena, rabia, mama de travieso, divertido, risueño… en cualquiera de las maneras, cuando le oigo, el corazón me da un brinco.
¿quién me lo iba a decir? nunca me he considerado demasiado maternal, de hecho nunca fui de esas mujeres que de siempre han querido niños, ¡ni siquiera me gustaban especialmente! Solo para un ratito y de hecho siempre había pensado que no se me daban bien, demasiado movidos, demasiadas preguntas que a veces sin querer me hacían daño… siempre creí que conmigo se aburrirían. Hasta que casi sin darme cuenta, fui cambiando y sentí la que dicen la llamada de la naturaleza, ¡sí! aunque suene a tópico fue así y poco a poco y junto a Juanjo, fuimos imaginando lo que sería tener un bebé, planteándonos si podríamos o no, qué necesitábamos, qué sacrificaríamos y si estábamos dispuestos a ello… y así hemos llegado hasta hoy, con mi pequeño vikingo conocido también como koalita, de once meses ya.
¿Me arrepiento o me he arrepentido en algún momento de ser mamá? ¡nunca! es una experiencia imposible de contar con palabras, día tras día me hace descubrir que es posible querer más y más a mi bebé y sin límites, también me hace descubrir facetas de mi carácter que no me gustan nada y eso me ayuda a conocerlas y aprender a corregirlas o al menos atenuarlas.
Una sonrisa suya, una caricia de sus manitas, uno de sus besitos de caracol, un abrazo, sus bracitos lanzados hacia mí, su sueño tan relajado y profundo encima mío, mi melena como su peluche preferido para agarrar y dormirse… me hacen sentir un mundo de felicidad.
Sus progresos, sus primeros dientecitos, su evolución en la guardería, su gateo motorizado que ya a va a 100 por hora, sus pasitos siempre sujetado por mí, su afán imparable de descubrirlo todo, su fuerza al ponerse él solito de pie cogido a cualquier cosa que le sirva, su traza al hacer ya la pinza con los deditos y coger la comida, sus intentos cada vez más exitosos de llevarse la cuchara a la boca y comer, su afición a probarlo todo y a que casi todo le guste, sus cada vez más palabritas… me hacen sentir un orgullo inconmensurable por todas y cada una de sus hazañas.
También están sus gritos de rabia, sus manotazos, arañazos, patadas, tirones de pelo, llantos desesperados para expresar algo que no sabe decir con palabras y que a veces no somos capaces de entender y nos hace desesperar, perder la paciencia, alzarle la voz y en ocasiones, tener que alejarme un momento dejando a Juanjo al mando del barco, o viceversa, para poder reducir las revoluciones, desconectar y retomar la calma necesaria para volver y saber acompañar al pequeño en esos momentos.
Ni en las noches de insomnio, ni en las de levantarnos cada hora porque el peque llora, ni en todas las cenas con amigas canceladas o pospuestas, cafés o paseos por la tarde de chicas que no hago o hago uno de cada diez, ni todas las diarreas que toca limpiar, ni cacas en los momentos más inoportunos cuando he logrado que estemos listos para salir, ni las rabietas cuando tardo mucho en darle de comer y golpea el plato, mete las manos, se ensucia entero… nada de todo eso ha hecho jamás que me replanteara mi decisión o que me arrepienta ni un ápice.

Esto son reflexiones, pinceladas de lo que siento siendo mamá, pero este post tiene otro propósito igual o más importante que es que también conozcáis de primera mano, qué es para Eric su mama, y con ayuda de su papi nos lo cuenta. No puedo evitar llorar y emocionarme cada vez que lo escucho, ¡amor de madre!
¡Gracias bebito y gracias Juanjo por haberme hecho el regalo más maravilloso por el día de la madre!
Us estimo.

Para mi mama

ITADAKIMASU!

que quiere decir, ¡buen provecho!

¡Hola!
Hoy me apetece hacer un poco de promoción de un proyecto en el cuál estamos metidos Kastwey, yo y 8 colegas más.
Se llama Trucocina y se trata de un blog de trucos y recetas culinarias. Y los que me estáis leyendo pensaréis: “¡Pero si hay webs y blogs así a patadas!

¿Qué tiene este blog de especial?

  • No se permite el copiar y pegar. Lo que se publica ha sido probado por quien lo ha publicado o por quien lo ha mandado para que se publique.
  • NO solo tiene recetas sino también recomienda utensilios prácticos para la cocina, trucos varios y hasta webs útiles por supuesto, con relación a la cocina
  • Es un proyecto dinámico. No solo participamos los 10 creadores sino que quien quiera, puede mandarnos sus ideas para que las publiquemos en su nombre.
  • En este proyecto cabemos todos. Aunque lo hemos realizado entre 10 personas ciegas, es útil para cualquiera, y como dice la propia presentación del blog:

    Vamos a explicaros las cosas de forma que se puedan hacer en plena seguridad y a ojos cerrados.

así que, os animo a que os paséis a visitarnos y a probar las recetillas que hay publicadas como también a mandarnos vuestras ideas.

¡Hasta la próxima!

LA PRIMERA VEZ

Hola! Con un año ya de vida de La lágrima, me animo a escribir. ¿Porqué ahora? Pues porque hasta el momento no había tenido ese chispazo de decir ¡Que ganas de escribir algo al mundo 2.0!

Soy Núria, una catalana residente en Madrid, conocida en el mundo virtual como Amaterasu, ya sea a secas o con algún sufijo (sonrisa). Comparto mi vida con mi pareja, Juanjo o Kastwey en el cybermundo, nuestras perras guía Bella (y no, no es por la saga Crepúsculo, jeje) y Mery y con algunas plantas que dan alegría a nuestra casa, mi precioso ficus bonsai y esperando ampliar más la família vegetal.

Quizá alguien piense: “Ostras, La lágrima de Amaterasu? suena algo triste no?” Bueno, yo creo que hay muchos tipos de lágrimas, diría que casi hay una lágrima por cada estado de ánimo, y como creo que en mayor o menor medida, un blog refleja un poco a quien lo escribe, me gustó ese título ya que estoy segura que a lo largo de los meses publicaré posts con multitud de distintos estados de ánimo, como buena geminiana que soy!.

¿Qué podréis encontrar por aquí? Pues como digo al inicio, cualquier cosa que me pase por la cabeza y crea interesante, ya sea de psicología y género (mis ámbitos por decir, profesionales) como de viajes, libros, música, historia, anime o del último sitio al que he estado y quiero recomendar… o criticar.

Bueno, Por ser la presentación, ¡creo que ya le he dado suficiente a la tecla!. Espero que nos divirtamos y aprendamos muchas cosas juntos.

Hasta la próxima!